¿“Crear estafa”? Verifica la afirmación, la imagen o la captura antes de compartirla
Sobre esta verificación
Si buscas “crear estafa” porque acabas de ver una afirmación, una imagen o una captura de pantalla, la comprobación que necesitas es concreta: identifica qué se está afirmando, revisa la evidencia disponible y termina con una respuesta que distinga entre verdadero, falso e inconcluso. Una respuesta completa también debe mostrar el nivel de confianza y las fuentes consultadas.
Método manual para comprobarlo
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Aísla la afirmación. No verifiques toda la publicación de una vez. Escribe la frase exacta que quieres comprobar: quién hizo qué, cuándo ocurrió y dónde. Si hay varias afirmaciones, sepáralas.
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Conserva el contexto. Guarda la publicación, la imagen o la captura tal como la viste. Anota cualquier fecha, nombre, enlace o texto que acompañe al contenido. Una captura puede omitir información importante, así que no la trates automáticamente como el documento original.
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Busca la frase exacta. Usa comillas cuando corresponda y prueba también términos clave, nombres y fechas. Compara los resultados en más de una página y presta atención a qué fuente aparece detrás de cada dato.
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Busca el origen. Si una publicación cita una declaración, un informe o una noticia, intenta llegar al material original. Comprueba si el texto encontrado dice lo mismo que la publicación o si la frase fue recortada, descontextualizada o atribuida a otra persona.
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Comprueba las fechas. Una información antigua puede circular como si fuera reciente. Compara la fecha de la publicación con la fecha del hecho y con la fecha de las fuentes que encuentres.
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Revisa la imagen. Pregunta qué muestra exactamente y qué no demuestra. Busca señales de edición, recortes o falta de contexto, pero no conviertas una impresión visual en una conclusión. Si no puedes confirmar el origen o el contenido, la respuesta puede quedarse sin resolver.
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Escribe una conclusión limitada. Si la evidencia coincide, explica por qué. Si la contradice, señala qué dato lo demuestra. Si las fuentes no permiten decidir, dilo claramente: no fuerces un “sí” o un “no”.
Este proceso funciona mientras puedas encontrar el texto completo, el contexto y fuentes que permitan comparar la afirmación. Puede detenerse cuando solo hay copias, cuando falta el origen de una imagen, cuando las fuentes disponibles se contradicen o cuando la evidencia no alcanza para decidir. En esos casos, “inconcluso” es una respuesta más precisa que completar los huecos con suposiciones.
Qué cambia al usar VOM
VOM responde a una afirmación comprobada con un veredicto, una puntuación de confianza y las fuentes que utilizó. Su modelo permite tres resultados: verdadero, falso o inconcluso. Si la evidencia no permite resolver la afirmación, la informa como inconclusa en lugar de forzar una respuesta de sí o no.
Para verificar, VOM utiliza búsquedas web en tiempo real y cita las fuentes que están detrás de cada veredicto. Así puedes revisar de dónde sale la respuesta, en vez de recibir una conclusión sin referencias.
También puedes subir una imagen. VOM la evalúa como probablemente auténtica, probablemente generada por IA o no verificable. Si la imagen es una captura de pantalla, lee el texto que contiene, de modo que puedes comprobar lo que dice sin volver a escribirlo.
La conversación puede continuar en el mismo intercambio para preguntas cotidianas, aprendizaje, lluvia de ideas, escritura y planificación. VOM responde en el idioma que estás usando, entre sus ocho idiomas compatibles. Además, ofrece feeds locales, mundiales y de tendencias con afirmaciones que están circulando, y puede convertir una idea escrita en una imagen generada.
La diferencia práctica es el formato de la respuesta: el método manual te obliga a reunir y comparar cada pieza por tu cuenta; VOM presenta un veredicto, una puntuación de confianza y las fuentes citadas, manteniendo la opción de “inconcluso” cuando la evidencia no basta.